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Agentes de IA en finanzas: la próxima generación de flujos de trabajo financieros, de la automatización a la ejecución inteligente

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A medida que la inteligencia artificial evoluciona de la «generación de contenido» a la «ejecución de tareas», la tecnología financiera entra en una nueva etapa de desarrollo.

En el pasado, las instituciones financieras dependían en gran medida de motores de reglas, RPA (Automatización Robótica de Procesos) y software empresarial tradicional para gestionar tareas estandarizadas como la entrada de datos, la conciliación y la generación de informes. Estas herramientas son eficaces para gestionar procesos fijos, pero cuando se enfrentan a cambios de formato, información faltante, transacciones inusuales o situaciones que requieren criterio, a menudo es necesaria la intervención humana.

Los agentes de IA están empezando a cambiar este modelo.

Un agente de IA hace más que seguir un guion predefinido. Puede trabajar para alcanzar un objetivo, recopilar información, comprender el contexto, planificar pasos, utilizar herramientas, ejecutar acciones y determinar qué hacer a continuación en función de los resultados.

Para KAEL AI, el verdadero valor de los agentes de IA en finanzas no reside en la búsqueda de «operaciones totalmente autónomas», sino en la capacidad de conectar:

Datos financieros + Modelos de IA + Herramientas + Automatización de flujos de trabajo + Control de riesgos + Supervisión humana

...para crear un flujo de trabajo financiero más continuo, inteligente y controlable.

¿Qué es un agente de IA en finanzas?

Un agente de IA financiera es un sistema de inteligencia artificial capaz de gestionar continuamente tareas financieras dentro de permisos, reglas y objetivos claramente definidos.

Por lo general, realiza cinco funciones principales:

Percibir información → Comprender la tarea → Crear un plan → Utilizar herramientas → Ejecutar y evaluar resultados

Por ejemplo, un agente de conciliación no se limita a comparar mecánicamente dos columnas de números.

Puede recuperar datos de sistemas bancarios y de un ERP empresarial, identificar fechas de transacción, importes, nombres de proveedores e información de pago; emparejar automáticamente la mayoría de las transacciones estándar; analizar las posibles causas de las discrepancias; y, finalmente, organizar las excepciones que realmente requieren criterio humano.

Por lo tanto, un agente de IA puede considerarse un colaborador digital con cierto grado de capacidad operativa.

No solo procesa datos, sino que también comprende las relaciones entre las tareas.

¿En qué se diferencian los agentes de IA de la automatización financiera tradicional?

El principio fundamental de la RPA tradicional es:

Ejecutar según reglas.

Por ejemplo:

Si el importe de la factura coincide con el importe de la orden de compra, pasar al siguiente paso; si no coincide, detenerse y enviar el caso para su revisión humana. Este enfoque puede ser muy eficiente, pero su adaptabilidad es limitada cuando las situaciones quedan fuera de las reglas predefinidas.

Los agentes de IA ponen mayor énfasis en:

Comprensión + Razonamiento + Uso de herramientas + Apoyo a la toma de decisiones.

Por ejemplo, cuando el importe de una factura difiere del de la orden de compra, el agente no se detiene necesariamente de inmediato.

Puede seguir verificando:

¿Incluye la factura gastos de envío?

¿Han cambiado los impuestos?

¿Presenta este proveedor diferencias similares con frecuencia?

¿Se aprobaron casos similares en el pasado?

¿Permite la política de la empresa este nivel de variación?

El sistema puede entonces determinar si procesar el caso automáticamente, emitir una recomendación o escalarlo para su revisión humana.

Por tanto, ambas tecnologías pueden entenderse de la siguiente manera:

RPA: Ejecuta flujos de trabajo fijos.

Agente de IA: Gestiona flujos de trabajo dinámicos que requieren comprensión contextual.

KAEL AI considera que estas tecnologías son complementarias, no mutuamente excluyentes.

Las tareas sencillas, de gran volumen y basadas en reglas pueden seguir siendo gestionadas por sistemas de automatización, mientras que los agentes de IA pueden dar soporte a tareas complejas y semiestructuradas que requieren análisis y criterio.

Capacidades clave de los agentes de IA financiera

Un agente financiero maduro suele requerir varios niveles de capacidad.

1. Ejecución autónoma

Un agente puede hacer avanzar una tarea de forma independiente dentro de unos límites predefinidos, sin necesidad de que el usuario dé instrucciones para cada paso.

Por ejemplo, cuando entran nuevos datos bancarios en el sistema, un agente de conciliación puede empezar automáticamente a emparejar transacciones, identificar discrepancias y generar resultados de procesamiento.

Esta autonomía no implica "permisos ilimitados".

Un agente financiero fiable debe distinguir claramente:

Qué acciones pueden ejecutarse automáticamente y cuáles requieren aprobación humana.

2. Percepción del entorno

El trabajo financiero implica muchos tipos diferentes de datos, entre ellos:

Datos de ERP, extractos bancarios, facturas, archivos PDF, correos electrónicos, informes financieros, datos de mercado, bases de datos y datos de API.

En primer lugar, el agente debe ser capaz de "comprender" esta información.

Esto puede implicar OCR, procesamiento de lenguaje natural, extracción de datos, transformación a formatos estructurados y validación de datos.

Por ejemplo, la factura de un proveedor puede contener:

Nombre del proveedor, importe, impuestos, condiciones de pago, número de orden de compra y notas.

El agente debe convertir primero este contenido en datos analizables antes de proceder a su posterior procesamiento.

3. Comportamiento orientado a objetivos

El software tradicional suele operar en torno a un elemento fijo...