Una estrategia neutral al mercado es un enfoque de inversión que combina posiciones largas y cortas con el objetivo de reducir la influencia de los movimientos generales del mercado sobre una cartera. En lugar de depender principalmente de una predicción sobre si el mercado subirá o bajará, intenta obtener rentabilidad de las diferencias de rendimiento entre determinados activos.
En términos sencillos, el inversor compra los activos que considera relativamente fuertes y vende en corto aquellos que espera que tengan un comportamiento más débil. Si las posiciones largas superan a las cortas, la cartera puede generar una rentabilidad positiva aunque ambos grupos suban o bajen al mismo tiempo.
## ¿Cómo funciona una estrategia neutral al mercado?
Imaginemos que un inversor analiza dos empresas del mismo sector. Su investigación indica que la empresa A presenta un crecimiento de beneficios más sólido, una valoración más atractiva y mejores perspectivas de negocio. La empresa B, en cambio, está experimentando una desaceleración.
El inversor podría comprar acciones de la empresa A y abrir simultáneamente una posición corta en la empresa B.
Si el mercado sube y la empresa A se aprecia más que la empresa B, el beneficio de la posición larga puede superar la pérdida de la posición corta.
Si el mercado cae, pero la empresa A pierde menos valor que la empresa B, la ganancia obtenida con la posición corta podría compensar la pérdida de la posición larga.
Incluso si el mercado se mueve lateralmente, la operación puede resultar rentable siempre que la empresa A supere a la empresa B.
Por tanto, la cuestión principal no es hacia dónde se dirigirá el mercado, sino si los activos de la parte larga obtendrán mejores resultados que los activos de la parte corta.
## ¿Qué significa realmente “neutral al mercado”?
La neutralidad al mercado no implica que una cartera esté libre de riesgo. Tampoco significa que igualar el valor monetario de las posiciones largas y cortas elimine automáticamente toda la exposición al mercado.
Una cartera sencilla podría mantener un millón de dólares en posiciones largas y otro millón en posiciones cortas. Su exposición monetaria neta sería aproximadamente cero. Sin embargo, los activos de ambos lados no necesariamente reaccionarán de la misma manera ante los movimientos del mercado.
Una acción con una beta elevada puede experimentar variaciones mucho mayores que una acción de beta baja. Si ambas posiciones se equilibran únicamente por su valor monetario, la cartera todavía puede conservar una sensibilidad considerable a la dirección del mercado.
Las estrategias más avanzadas también controlan la beta, la distribución sectorial, el tamaño de las empresas y factores como valor, calidad y momentum. El objetivo es reducir las exposiciones sistemáticas no deseadas para que el rendimiento dependa más de la selección de activos que del movimiento general del mercado.
## Principales tipos de estrategias neutrales al mercado
Una estrategia de renta variable neutral al mercado construye posiciones largas y cortas en acciones individuales. El gestor puede comprar empresas con fundamentos sólidos o valoraciones atractivas y vender en corto compañías más débiles o sobrevaloradas. Para limitar el riesgo sectorial, las posiciones suelen combinarse dentro de una misma industria.
El trading de pares se centra en dos activos que mantienen una relación económica o histórica relativamente estable. Cuando su relación de precios se aleja notablemente de su rango habitual, el operador compra el activo relativamente barato y vende en corto el relativamente caro. Las posiciones pueden cerrarse si la diferencia vuelve a niveles normales.
El arbitraje estadístico utiliza datos históricos, modelos cuantitativos y algoritmos para detectar desequilibrios de precios a corto plazo entre un gran número de valores. Como la rentabilidad esperada de cada oportunidad puede ser reducida, la calidad de los datos, la velocidad de ejecución y el control de los costes son fundamentales.
También es posible construir carteras neutrales utilizando factores como valor, calidad, baja volatilidad o momentum. Se compran acciones con las características deseadas y se venden en corto aquellas con características opuestas, mientras se limitan las exposiciones al mercado y a los sectores.
## Ventajas potenciales
Una de sus principales ventajas es que no necesita un mercado alcista permanente. Pueden existir oportunidades en mercados ascendentes, descendentes o laterales, siempre que la cartera larga supere a la cartera corta.
La estrategia también puede incorporar una fuente de rentabilidad diferente a una cartera tradicional de acciones y bonos. Si mantiene una correlación baja con otros activos, puede contribuir a mejorar la diversificación.
La reducción de la exposición general al mercado también puede producir una volatilidad menor que la de una estrategia direccional de renta variable. No obstante, la baja volatilidad es un objetivo, no una garantía. El resultado depende de la precisión con la que se midan y controlen los riesgos.
## Riesgos importantes
El riesgo de selección de activos es fundamental. Si los activos comprados se comportan peor que los vendidos en corto, la cartera sufrirá pérdidas aunque su exposición al mercado sea limitada.
Las relaciones históricas entre activos también pueden cambiar. Dos empresas que anteriormente se movían de forma similar pueden separarse de manera permanente por modificaciones en sus modelos de negocio, nuevas regulaciones, adquisiciones, problemas de financiación o cambios en las expectativas de los inversores. Una correlación histórica no garantiza que los precios vuelvan a converger.
Las ventas en corto introducen riesgos adicionales, como los costes de préstamo de acciones, la retirada de los títulos prestados, las exigencias de margen y unas pérdidas potencialmente ilimitadas cuando el precio del activo vendido aumenta con rapidez.
Los costes de negociación también pueden reducir considerablemente la rentabilidad. Mantener ambos lados de la cartera implica pagar comisiones, asumir diferenciales entre precios de compra y venta, afrontar gastos de financiación y realizar reajustes periódicos.
El apalancamiento requiere especial atención. La exposición neta puede estar cerca de cero mientras que la suma de las posiciones largas y cortas, conocida como exposición bruta, sigue siendo elevada. Una exposición neta baja no significa necesariamente que las pérdidas potenciales sean pequeñas.
## ¿Cómo debe evaluarse la estrategia?
La evaluación no debería limitarse a la rentabilidad. Es necesario analizar la exposición neta y bruta, la beta, la volatilidad, la pérdida máxima, el nivel de apalancamiento y los resultados obtenidos en diferentes entornos de mercado.
También es importante identificar la verdadera fuente del rendimiento. Una cartera descrita como neutral al mercado puede mantener sesgos ocultos hacia un sector, un tamaño de empresa o factores como valor y momentum. Sus buenos resultados históricos podrían proceder de un entorno favorable para uno de estos factores y no de una capacidad persistente para seleccionar valores.
Las pruebas realistas deben incluir los costes de préstamo y financiación, los gastos de transacción, las limitaciones de liquidez y la posibilidad de que cambien las relaciones entre activos. Un modelo que funciona bien con datos históricos puede fracasar en el mercado real si depende de precios o condiciones de ejecución que no estaban disponibles.
## Neutral al mercado no significa libre de riesgo
Este enfoque intenta separar la dirección general del mercado del rendimiento relativo de los activos. Reduce la dependencia de un mercado alcista y concede un papel más importante al análisis, la valoración y la gestión disciplinada del riesgo.
Sin embargo, los errores del modelo, los cambios en las correlaciones, las restricciones de las ventas en corto, el apalancamiento y los costes de ejecución pueden generar pérdidas. Una estrategia sólida necesita supervisar continuamente sus exposiciones, revisar sus supuestos y aplicar reglas claras para reducir o cerrar posiciones cuando las relaciones del mercado cambian.
En definitiva, la neutralidad al mercado no consiste en eliminar todos los riesgos. Consiste en limitar determinados riesgos y aceptar de forma deliberada riesgos de valor relativo que han sido investigados y controlados cuidadosamente.
